Llegaron

Las mujeres son el diablo, todos los hombres lo sabemos. Aún así insistimos en darles una importancia que no deberían de tener.

Después de meses de dejar de lado mi actividad en este blog he decidido darle una nueva oportunidad y actualizarlo con regularidad, se lo merece, me ha dado momentos inolvidables y amistades entrañables.

Esto es solo un recordatorio de lo que viene, dejando el ego de lado les doy la bienvenida a algo que será, espero, un espacio que se pueda leer en su computadora, celular o lo-que-sea mientras cagan.

Amor y paz.

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Todo es tan aburrido

Releyendo viejos cómics y revistas, es constante la sensación de que todo lo interesante ya ha sido escrito. Seguí durante un tiempo el blog del escritor Grant Morrison y ciertamente no tiene una vida llena de lujos ni privilegios como inocentemente pensaba. ¿Porqué hay escritores que no trascienden más allá de sus obras?, la respuesta escapa a mi razón y entendimiento. Tal vez sea que no hay una motivación fundamental fuera de la tinta y el papel que impulse a seguirle la pista a un calvo con la mirada orgullosa. Alan Moore tiene su magia, su misticismo, su forma pausada de hablar, su elocuencia y su aspecto para pasar como una oscura estrella de rock en lugar de sólo ser un oscuro cuenta-historias, allí se encuentra su particularidad fuera de los paneles.



Ahora que el mundo le está dando su merecido reconocimiento al señor Carlos Fuentes primero por sus ochenta años y luego por su trayectoria, sería interesante recapitular acerca de su obra y lo alejada que se encuentra de la otra literatura tan opaca y gris de estos hipócritas tiempos para hacerle no sólo un homenaje en conjunto con España sino una estatua erigida en medio de donde no haya nada más que tráfico.

¿Qué haría la diferencia? ¿Qué podría hacer que México abriera los ojos y dejara de ver la literatura como un cuarto de cristal adornado con fotografías de ancianos frente a casuchas derruidas? ¿Qué podría hacer Chihuahua para dejar de auspiciar a niños adinerados que escriben para sí mismos? Hay tanto qué desmentir y tan pocas personas dedicadas a ello, Carlos Fuentes es una de ellas. Hay escritores arriesgados que cargan sobre sí mismos la responsabilidad de crear algo original limitando su grado de experimentación en pos de un resultado costeable mientras existe quien se sorprende con escritos exageradamente rebuscados y artificiales supuestamente innovadores. Hay un vasto mundo de posibilidades que no se han descubierto, si no es posible encontrarlas tal vez sea mejor esperar unos cuantos años; esperar simplemente y dejar que pase esta generación descarriada y carente de buen gusto (esto último lo he repetido tantas veces).


“Escribo esto desde Nepal…”, “Hola amigos, les escribo desde Canadá… ”, “Hace frío aquí en Alemania…”, “Estoy en Marruecos…”, esa clase de entradas son sorprendentes no así aquellas que comienzan con “Estaba lavando mi ropa y se me ocurrió que…”, las primeras al estilo de Grant y las segundas al estilo de todos los demás. Imagino que cada uno de nosotros tiene un grado ligero de aburrimiento de estar y no estar. Estar donde todos están y seguir paso a paso la vereda que van dejando los que tuvieron la suerte de estar antes que nosotros. ¿Qué podemos hacer para cambiar esta situación? Tristemente nada, no hay una solución tajante que nos haga despertar del letargo en el que vivimos desde el primer llanto (el primero de muchos). ¿A qué quiero llegar con toda esta palabrería?, no está del todo claro aún para mi. Yo busco significados, encuentro ironías en cada lugar. Siempre he pensado que todo está relacionado; Los Invisibles de Grant Morrison, la música de John Lennon, un joven Carlos Fuentes recitando La Región Más Transparente, un ermitaño Alan Moore, el DVD de Animatrix, la bella música de Shadow of the Colossus, las piernas largas y bien torneadas de Donaji y varios etcéteras más. Nada existe sin razón.

¿Y la literatura? Es sencillo crear un enlace entre toda la sarta de incoherencias antes escritas y el objetivo real de este post. La idea es que hay que revestir con anotaciones todo lo creado, hacerlo de una manera enriquecedora para el lector para así hacerlo sentir que está creciendo un poco con cada párrafo y que las palabras leídas pueden salvarle la vida en cualquier momento.

Sé que son ensoñaciones románticas e idealistas. Precisamente hoy pensaba en hacer lo que hago cada Jueves por las noches, pero en lugar de hacer eso mismo preferí quedarme en casa y analizar mi espacio vital; le faltan algunas flores, tal vez el toque femenino o algunos cuadros de Wassily Kandinsky, al mismo tiempo y con tantos pensamientos comencé a vislumbrar podredumbre y manifestaciones estúpidas de conciencia que no hacían más que cavar en lo más profundo de ese día de Septiembre en que sentí tanto el haber estado contigo porque sabía que no seríamos absolutamente nada y que tu destino era convertirte en lo que eres ahora para mi. Cursilerías después de todo.


Todo cambia poco a poco, un día a la vez como dicen. Cada que se va escribiendo un fragmento de la vida se tiene una sensación diferente, pero hay para quienes todo es igual, todo es lo mismo, siempre aburrido, siempre. ¿Qué tal si Pedro Infante realmente siguiera vivo?, un Pedro Infante que guarda esa característica similar con Elvis Presley. Son leyendas urbanas de una actuación final cuyo objetivo fue despojarse de la fama que no los dejaba vivir tranquilamente. Las leyendas urbanas son parte de ese mundo y de esas posibilidades a las que me refiero. Quiero creer que hay alguien leyendo esto y que comprende que hay que salir de una vez por todas del escepticismo culero que no nos deja creer en tantas cosas. Somos hombres de ciencia sin siquiera conocer cómo es que funcionan las simples calculadoras solares y sentimos que tenemos toda la autoridad para asegurar que nada extraordinario existe allá afuera. Los refugios quedan al descubierto y se vuelven ambiciones mercantiles y egocéntricas. De niños tenemos muchos de esos refugios a nuestro alcance y hacemos de ellos nuestro hogar. Hay muchos locos que quieren algo más que leerse una novela pedorra mientras esperan las seis de la tarde frente a una taza de café servida junto a un postre alto en azúcares, esos locos quieren cambiar el mundo conforme las páginas se dan la vuelta. Creen en más cosas y no están atados a los convencionalismos porque saben que hay historias que se cuentan fuera de los libros y fuera de la estética neo-nacionalista del nuevo cine mexicano que toma prestado (sin resultados satisfactorios) partes del cine inglés, español y gringo (no crean que no nos hemos damos cuenta, pendejos).

Existen cineastas que no saben hacer cine, habemos quienes no sabemos escribir y quienes aparte no sabemos leer entre líneas; pero la práctica nos hará ser y estar al mismo tiempo para formar parte de la diferencia, pensándolo bien, no hay que esperar porque *no hay mejor lugar que aquí ni mejor tiempo que ahora.

*RATM

Salud.

Alfredo Blanco Cruz a 27 de noviembre de 2008.

El antes y el después

Hace dos semanas trataba desesperadamente de obtener una señal divina para un ejercicio psicológico de mi clase de evolución interneuronal. Después de ocho horas y una aspirina logré contactar a quien muchos llaman dios (con minúsculas). No le profecé rezo alguno y aún así decidió (en su infinita misericordia) dedicarme algunos minutos.

Me recordó que hace 15 años aproximadamente se me manifestó en sueños repudiando la vida que yo había llevado hasta ese entonces, siempre distraído pensé que era Ozzy Osbourne con un nuevo tinte de cabello alertándome de los altibajos y de las inocuidades de la pubertad.

Así que le supliqué que entonáramos juntos esa hermosa melodía llamada War pigs de Black Sabbath, él afirmó que no era Ozzy pero que Black Sabbath era de sus bandas favoritas, oníricamente sacó una Stratocaster y comenzó a repetir los riffs que salían mágicamente de nosedónde. Le dije: -Qué al pedo tocas, dios- y fanfarroneando me contestó – a huevo, soy dios.

Y así empezamos una hermosa amistad que sigue hasta nuestros días, misma que me ha permitido comunicarme con él de manera regular, a veces él tiene tiempo de charlar y a veces no, a veces por la premura del trabajo le digo que no me chingue que me de oportunidad de descansar un momento, y respeta mi decisión.

Amigos, hago de su conocimiento que a partir del día de hoy dios nos acompañará en el próximo podcast, le cuestionaremos porqué el mundo se cae a pedazos y porqué muchos padecemos de apeirofobia.

Les envío un saludo afectuoso, pecadores.