Whoever you want to be

Anuncios

La oscuridad

 

Leí “The Darkness vs Hulk”, por sí misma la idea se vende sola debido a que son personajes muy interesantes, cada uno en sus respectivos títulos y variaciones, verlos juntos sació el morbo aunque debo confesar que esperaba una carnicería con escrombros por doquier.

darkness_vs_hulk_by_SeanE

La imagen la saqué de SeanE y el arte es de Marc Silvestri.

El alfa y el omega

 

“Soy leyenda” es un libro fabuloso, no solo tiene una historia profunda sino que provee al lector toda una gama de sentimientos encontrados. Compartimos el sentimiento de vacío y soledad con Robert Neville y programamos nuestro cerebro para recordar situaciones en las que nos vimos totalmente acorralados, sin los elementos fantásticos de la historia de Matheson, claro está.

Por otra parte la película (protagonizada por Will Smith) dista mucho de ofrecer lo anterior, es una historia diferente con matices orientados a la supervivencia más que a la introspección.

Matheson es un gran contador de historias como lo muestran un puñado de capítulos memorables en “La dimensión desconocida”, serie ancestral de la que fue guionista. En la cinta se pierde por mucho el patetismo que Matheson logra crear en el libro, desde el problema de alcoholismo que vemos en Neville como escape de su realidad, los pensamientos tormentosos de un pasado que no explica su presente y, en parte, la locura que parece ser la única salida.

Un detalle significativo que le da otra perspectiva a ambas obras es la relación de Neville con su perro; en la película es el amigo fiel que acompaña al protagonista, en el libro es fiero, temeroso y desconfiado. Robert Neville logra que entre a su casa y, en pocas palabras, el perro enloquece y tiene un triste final. Esa parte es una maravilla.

Con suerte encontrarán el libro y, en el peor de los casos, verán la película que es nada más “la puntita” de una novela que merece gastar la vista leyéndola en e-book.

Café de noche

Le Café de nuit - The night café de Vincent van Gogh

Le Café de nuit de Vincent van Gogh

La utopía ideal sería tener una vida nocturna bohemia, como las de antes en las que la plática se extendía hasta el amanecer y se escuchaban buenos discos de fondo. Un buen café, buena plática y de lo demás se encarga el tiempo.

Vincent Van Gogh tiene algo que les encanta a quienes presumen de un buen gusto artístico, tuvo una vida excéntrica con suficientes datos anecdóticos como para escucharse interesante al mencionarlos, aquí va uno: Van Gogh mantenía correspondencia con su hermano Theo van Gogh.

En un fragmento  de esa correspondencia explica detalles de Le Café de nuit:

“”In my picture of the Night Café I have tried to express the idea that the café is a place where one can ruin oneself, go mad or commit a crime …”.

Un crimen en un café (un establecimiento místico) se lee propio de una novela negra.

Jim Jarmusch dejó claro que el café es un potente generador de pláticas sin sentido pero interesantes en su película Coffe and Cigarettes (2003), 12 historias cortas con el café como co-protagonista.

Iggy Pop y Tom Waits

Iggy Pop y Tom Waits. Dos locos.

La última escena es memorable, la conversación de los ancianos Bill Rice y Taylor Mead (en sus años mozos fue el actor fetiche del puto de Andy Warhol).

Taylor: Let’s pretend this coffee is champagne.
Bill: Why would we do that?
Taylor: Well, to celebrate life.

Vi un cadáver a la edad de cinco años, fue en el funeral de la madre de la vecina, la señora completamente pálida tenía sus manos cruzadas contra su pecho y me guiñó un ojo. Fue la primera vez que recuerdo haber bebido tanto café, el dolor estomacal fue increíble. Relaciono el café un poco con la muerte desde aquella vez pero a diferencia de Taylor Mead prefiero el café sin embustes y sin transformaciones imaginarias en champagne, después de todo ellos realmente brindaron con café para celebrar la vida al igual que yo hago en las mañanas, a mediodía (en invierno) y por las noches.

  • Emmanuelle y mon amour mon ami

    No está desnuda y no es una mujer frondosa. Sólo dos ojos enormes y un baile bobo. Una canción. Francesa.

    Homónima de la serie erótica en la que Sylvia Kristel quedó inmortalizada.

    Emmanuelle Béart, mon amour mon ami, como en aquella canción de Marie Laforêt que hermosamente reinterpreta Virginie Ledoyen en la misma cinta (8 femmes).

    Hermosas mujeres. Hermosa película.