La entrevista inicial

El sudor goteaba en la frente del jovencillo que nos sirvió los Frappé y el calor era agobiante allá afuera. Había en la mesa tres libros impresos, el símbolo misógino de la editorial los hacía lucir bastante bien. Las portadas de los tres libros compartían diseños complejos parecidos al arte de Cornelius Escher. Nos citamos a las 7 de la tarde; el 7 es un número cabalístico.

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