Ataraxia y Cafeína
Complementos y anotaciones existenciales

In Memoriam

Lo conocí hace cuatro meses mientras buscábamos trabajo y nos encontramos por casualidad en una banca del centro de Chihuahua, él traía bajo el brazo una carpeta con currículums y yo aún conservaba un par de los muchos que había repartido esa mañana. Ya no recuerdo qué fue exactamente lo que le pregunté para iniciar la conversación que se prolongó casi por dos horas. Al final ya nos conocíamos lo suficiente para decirnos nuestras aspiraciones si es que conseguíamos un trabajo bien pagado:

DD: Quiero ganar lo suficiente para visitar la India, es mi sueño de toda la vida.

Alfredo: Es un buen sueño, la India es un gran lugar, lleno de gente muy buena …

DD: No me digas que has ido a la India …

Alfredo: No, pero de allá son Gandhi y la Madre Teresa y ellos son buenas personas.

Siempre he sido un mamón, hago bromas que únicamente a mí me dan risa.

Después de ese día nos frecuentamos en algunas ocasiones para ver cómo iba nuestra odisea de encontrar empleo. Nos citamos en un café, un lugar muy acogedor y que incentiva a la plática amena. Platicamos de nuevo sobre todo lo que nos aquejaba, sobre la juventud que se nos iba en pendejadas y sobre la historia de la India (un monólogo que duró exactamente una hora), le comenté que escribía en un blog y me pidió la dirección para hacerme una crítica. Le escribí la dirección de Ataraxia y Cafeína en un papel y arqueó un poco la ceja al leer el nombre del blog.

DD: ¿Ataraxia es el nombre de tu novia?

Alfredo: No, yo nunca tendría una novia que se llamase Ataraxia, la Ataraxia es …

DD: Nunca había oído hablar de eso.

Nos despedimos y seguimos con nuestras vidas.

Transcurrido un mes más nos encontramos de nuevo en la bolsa de trabajo de la CANACO, visitamos ese lugar en dos ocasiones, la segunda fue cuando coincidimos. Se veía abatido, no imaginaba estar tanto tiempo desempleado (yo llevaba casi 6 meses y él estaba por cumplir un año). Al salir del edificio me dijo que se le antojaba un café, hacía un calor infernal pero yo acepté su invitación, sabía que quería hablar y desahogarse.

Un cambio total; aquél joven optimista que soñaba con visitar la India había desaparecido, ahora era un manojo de nervios, daba sorbos compulsivos al café y sólo maldecía a todos diciendo que nadie valoraba sus conocimientos en computación y sus tres idiomas, a nadie le importaba que fuese uno de los mejores de su generación, tenía un resentimiento con todos debido a su mala suerte al ver que no encontraba trabajo, se estaba volviendo loco.

Lo escuché detenidamente y estudié un poco sus movimientos, en verdad estaba muy mal. Terminamos nuestros cafés, se puso de pie, estrechó mi mano con mucha fuerza y se fue, me dejó con el “nos vemos” en la boca y lo vi alejarse caminando muy aprisa por entre las calles.

Fue la última vez que lo vi con vida.

Ayer recibí un mail comunicándome la noticia: DD se había ahorcado en su cuarto con una corbata, en una de las bolsas de su chamarra encontraron el papel donde le escribí la dirección de Ataraxia y Cafeína y fue así como consiguieron mi mail y se comunicaron conmigo. Su hermana envió el mail, me dice que ella desconocía si yo era un amigo de él, le pareció extraño ya que DD era solitario y ella nunca le conoció amigo alguno.Se comunicó conmigo porque en el papel donde le escribí la dirección del blog él mismo escribió:

Es una buena página, me gusta la canción que pusiste, la seguiré visitando.

Fue su crítica a este blog.

Descansa en paz DD.

One Response to “In Memoriam”

  1. Con mucho respeto: Descanse en paz DD.

    Espero y estés bien, Alfredo.

    Jrg - Diciembre 19, 2007 at 8:06 am

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