Actualmente
No es fácil escribir sobre mi vida, sobretodo porque tengo mucho qué ocultar, muchas cosas que me es imposible compartir con las personas. Envidio a quien habla de sí misma y cuenta historias -ciertas o no- sobre sus conquistas diarias, las victorias de tiempos gloriosos cuando se tenía más cabello, cuando no cargaban con su barriga cervecera, de cuando se liaron a golpes en la escuela con los del otro salón, cuando los corrieron de su casa por fumar marihuana, de cuando tenían cinco novias al mismo tiempo. Yo no tengo esas historias, no cuento con un acervo de anécdotas variado, no conozco mucha gente y lo único que me acompaña es la rutina diaria y el “a ver qué pasa hoy”. Aburrido dirán algunos, amargado los que me conocen, triste los que piensan que a los 23 años es una edad muy temprana para ser huraño y un “apático social”. Soy como los gatos, celoso de mi territorio, asocial, con espacios clave donde me encierro en mí mismo. Aunque no crean que no viajo, me encanta viajar, eso me recuerda la vez que visité Panamá … no, jamás he estado en Panamá, ¡pero una vez vi un documental sobre Panamá!.